En su libro Breaking the Spell: Religion as a natural Phenomenon el filósofo norteamericano Daniel C. Dennett hace una disgresión (p60):

Disgresión: Este es un punto importante para aquellos que no aprecian todavía cuán bien establecida está la Teoría de la Evolución mediante la Selección Natural.
De acuerdo a una encuesta reciente, solo cerca de un cuarto de la población estadounidence entiende que la Evolución está tan bien establecida como el hecho de que el agua es H2O. Esta embarazosa estadística requiere explicación, ya que otras naciones avanzadas científicamente no siguen el mismo patrón.
¿Puede tanta gente estar equivocada?
Pues, hubo un tiempo, no hace mucho, en que solo una minoría de los habitantes de la Tierra creían que era redonda y que viajaba alrededor del Sol, así que sabemos que las mayorías pueden estar planamente equivocadas.
¿Pero cómo, en vista de evidencia científica masiva y confirmadora pueden tantos norteamericanos descreer de la Evolución? Es simple: se les ha dicho, solemnemente, que la Teoría de la Evolución es falsa (o que, por lo menos, no está probada) por gente en la que confían más que en los científicos.
Hay aquí una pregunta interesante: ¿de quién es la culpa por esta extendida desinformación de la gente?
Suponga que los ministros (pastores) de su fe, que son gente sabia y buena, le aseguran que la Evolución es una teoría falsa y peligrosa. Si es una persona común, puede ser tan inocente como para tomar su palabra de autoridad como buena y pasarla, con autoridad, a sus hijos. Todos confiamos en los expertos respecto de muchas cosas. ¿Pero de dónde entonces les llegó a sus pastores esta desinformación?
Si dicen haberla obtenido de los científicos, los engañaron pues no hay científico que se respete que diga eso. Ni siquiera uno. Sin embargo, hay muchos fraudes y charlatanes.
Como ve, no me mido en las palabras.
¿Y qué hay de los Científicos Creacionistas y los proponentes del Diseño Inteligente que son tan locuaces y visibles en campañas bien publicitadas? Han sido cuidadosa y pacientemente refutados por científicos concienzudos que se han tomado el trabajo de penetrar en sus cortinas de humo de propaganda y han expuesto tanto sus malos argumentos como sus, aparentemente deliberadas, malas interpretaciones y evasivas.
Si no está de acuerdo con esta llana desautorización, tiene dos opciones;
- Educarse a usted mismo sobre la Teoría Evolutiva y sus críticas y ver por usted mismo si lo que dice es verdad antes de proceder.
- Suspender su incredulidad temporalmente para aprender de lo que un evolucionista piensa de la religión como fenómeno natural.
Alternativamente, puede uster creer que no necesita considerar la evidencia científica pues, «la Biblia dice» que la Evolución es falsa y eso es todo lo que hace falta.
Esta es una posición mucho más extrema de lo que a veces se reconoce.
Inluso si usted cree que la Biblia es la última y perfecta palabra sobre todos los temas, debe reconocer que hay gente en el mundo que no comparte su interpretación de la Biblia. Por ejemplo, muchos toman la palabra de la Biblia como la palabra de Dios pero no la interpretan como una negación de la Evolución, así que es un hecho de todos los días que la Biblia no le habla clara e inequívocamente a todos. Ya que esto es así, la Biblia no es un candidato plausible a algo que pueda tomarse como asidero común en una conversación razonable. Si usted insiste en que sí lo es, está chocando de narices con todo el asunto. (¡Adiós! y espero verlo de nuevo algún día.)