Génesis; Capítulo 1

1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.

Interesante notar que hay luz sin existir, todavía, el sol. Claramente puede referirse a la luz de otras strellas. Como sea, es un mito de creación y no tiene que ser exacto, científicamente hablando.

4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.
5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.

Aquí sí que no hay excusa: «Se denomina día (del latín dies) al lapso que tarda la Tierra desde que el Sol está en el punto más alto sobre el horizonte hasta que vuelve a estarlo. [Wikipedia]»

Si no hay Sol, no hay «día».

6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.
7 E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.
8 Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

Entonces… ¿en el cielo lo que hay es agua?
También, otro «día» sin Sol…

9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.
10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.

???!!!

11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
12 Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.
13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero.

Otro «día» sin Sol y plantas haciendo fotosíntesis… sin Sol.

14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,
15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.
17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra,
18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.

¡Hasta que al fin, el Sol! Este pasaje es bastante confuso pues, inicialmente, uno piensa que las «lumbreras en la expansión de los cielos» que sirven «de señales para las estaciones» eran las estrellas, pero luego «hizo también las estrellas» te deja sin saber qué pensar. Ojo, aquí la Luna tiene luz propia.

19 Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.

Técnicamente el primer día: es el único donde ha habido Sol.

20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
22 Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.

Es una coincidencia interesante que la Ciencia crea que la vida se originó en el mar. Claro que, desde el momento en que las aguas producen «aves que vuelen sobre la tierra» ya se vuelve incomprensible e increíble. Hay que recordad que quien escribió esto andaba pastoreando ovejas por ahí.

«Grandes mounstros marinos»… es difícil saber a qué se refieren aquí. Puede ser a las Ballenas, o el Monstruo del lago Ness… ¡quién sabe!

23 Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

Segundo día.

24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.

Bestias, serpientes y animales… tres cosas diferentes. 😉

25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

Ganado diferente de animales. Esto es para los que maltratan al ganado ¿eh? La Biblia dice que no son animales, son «otra cosa», no se les puede tratar «como a animales».

26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

El uso del plural es confuso. Hasta ahora solo se había hablado de Dios, ahora de «nosotros». ¿Quién son esos que son «conforme a nuestra semejanza»? Por fin, ¿esto es monoteísmo o politeísmo?

Pueden decirme que es un «problema de traducción», pero los cristianos defienden que la Biblia es perfecta y que resiste bien a cualquier traducción… O es así o no es así.

27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Ojo, aquí ya está creada la mujer.

28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

¡Ah! ¡Qué tierno esto de sojuzgar la tierra! Los humanos lo hemos intentado, sojuzgar la tierra. Solo que no se deja la muy rebelde…

29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.

Y se toparon con un hongo venenoso y se acabó la Historia de la Humanidad.

30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.

Naturalmente los animales carnívoros, en esta época comían yerba, con esos sistemas digestivos hechos para procesar carne, seguro que les era muy fácil.

31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

Tercer día.

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