1 Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas,
2 que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.
Okey, Okey… «los hijos de Dios» y «las hijas de los hombres».
Dos conclusiones interesantes: No hay mujeres en el cielo (Lo siento católicos pero ni la(s) vírgen(es) María(s) ni ninguna Santa está en el cielo); «los hijos de Dios» quienes sean, pueden «conocer» ;-D a las mujeres como las «conocería» cualquier hijo de vecino… o sea, cualquier hombre.
Además… ¿quiénes son los hijos de Dios? Esto contradice directamente aquello de «Este es mi hijo unigénito». Pero no es que Dios se diga y se desdiga… o se arrepienta.
3 Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.
«Y bueno… ciento veinte porque me parece un número lindo, ya sabes, cuatro veces 30. Lástima que casi nadie pasará de los 80…»
También: «Ufff! ¡Pero qué feos todos esos viejos! Es más, en cuanto se pongan viejos y feos, ¡que se mueran!»
4 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.
Y de ahí todos esos esqueletos de gigantes que se han encontrado en el registro fósil. ¿Qué? ¿Que son dinosaurios?
Bueno, nadie dijo que eran gigantes antropomorfos…

5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.
Y lo vio Dios ahora porque antes no era omnisciente…
6 Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.
Demuestra Dios su perfección «arrepintiéndose».
7 Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.
¡Wow! Pero… «Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra»… ¿también vio que la maldad de la bestia (mis disculpas Bella), el reptil y el ave (los peces y demás animales acuáticos no. Es conocimiento popular que son incapaces de hacer daño alguno. ¿De acuerdo Tiburoncín?) era mucha en la tierra?
Aparentemente a Dios le encanta matar inocentes.
¡Ah! Y se arrepiente de nuevo.
8 Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.
Y no dice por qué.
9 Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.
10 Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.
11 Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia.
Mis disculpas, pero eso es lo que pasa cuando uno «diseña» leones herbívoros.
12 Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.
???!!!
Toda carne menos Noé.
13 Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.
«Hay mucha violencia, déjame aumentarla que seguro así se acaba.»
14 Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.
15 Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura.
16 Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.
17 Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.
18 Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.
19 Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán.
20 De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida.
«Y no dejes espacio en el arca para las toneladas de comida que harán falta para todos los animales. Y pondrás los leones al lado de las zebras que, a fin de cuentas, son herbívoros»
21 Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo, y servirá de sustento para ti y para ellos.
Pues no… calculen el tamaño del arca y verán que no caben los animales y alimento para 40 días de lluvia más 150 (190 en total) que duró la tierra anegada.
22 Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.