Génesis; Capítulo 26

1 Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar. 
2 Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. 
3 Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre. 
4 Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente, 
5 por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. 

Construyendo la justificación de masacres por venir.

6 Habitó, pues, Isaac en Gerar. 
7 Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; pensando que tal vez los hombres del lugar lo matarían por causa de Rebeca, pues ella era de hermoso aspecto. 

Jajajajaja! (inspira) Jajajajaja!
Trasmitió bien Abraham el don de la chulería.
Jajajajajajajajajajajajajajajaja!

8 Sucedió que después que él estuvo allí muchos días, Abimelec, rey de los filisteos, mirando por una ventana, vio a Isaac que acariciaba a Rebeca su mujer. 
9 Y llamó Abimelec a Isaac, y dijo: He aquí ella es de cierto tu mujer. ¿Cómo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella. 
10 Y Abimelec dijo: ¿Por qué nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras traído sobre nosotros el pecado. 
11 Entonces Abimelec mandó a todo el pueblo, diciendo: El que tocare a este hombre o a su mujer, de cierto morirá. 

Resuelto el problema. No había razón para engaño. En fin, Abimelec se comporta mucho mejor, moralmente, que Isaac.

12 Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. 
13 El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso. 
14 Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia. 
15 Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los filisteos los habían cegado y llenado de tierra. 

Porque eran los filisteos idiotas que no pueblos del desierto.

16 Entonces dijo Abimelec a Isaac: Apártate de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho. 

Otra vez se comporta Abimelec como un caballero.

17 E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí. 
18 Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado. 
19 Pero cuando los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas, 
20 los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra. Por eso llamó el nombre del pozo Esek, porque habían altercado con él. 
21 Y abrieron otro pozo, y también riñeron sobre él; y llamó su nombre Sitna. 
22 Y se apartó de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él; y llamó su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora Jehová nos ha prosperado, y fructificaremos en la tierra. 
23 Y de allí subió a Beerseba. 
24 Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y yo bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo. 
25 Y edificó allí un altar, e invocó el nombre de Jehová, y plantó allí su tienda; y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo. 

Isaac el pocero.

26 Y Abimelec vino a él desde Gerar, y Ahuzat, amigo suyo, y Ficol, capitán de su ejército. 
27 Y les dijo Isaac: ¿Por qué venís a mí, pues que me habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros? 
28 Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová está contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y haremos pacto contigo, 
29 que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz; tú eres ahora bendito de Jehová. 
30 Entonces él les hizo banquete, y comieron y bebieron. 
31 Y se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro; e Isaac los despidió, y ellos se despidieron de él en paz. 
32 En aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac, y le dieron nuevas acerca del pozo que habían abierto, y le dijeron: Hemos hallado agua. 
33 Y lo llamó Seba; por esta causa el nombre de aquella ciudad es Beerseba hasta este día. 
34 Y cuando Esaú era de cuarenta años, tomó por mujer a Judit hija de Beeri heteo, y a Basemat hija de Elón heteo; 
35 y fueron amargura de espíritu para Isaac y para Rebeca.

Naturalmente, nada bueno puede salir de Esaú… después de todo no es un despreciable estafador como su hermano que sí merece total consideración.

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Ahora que hay chinos en La Luna…

Bueno, no chinos realmente pero sí semillas, larvas y robots chinos. Recordemos cómo nos vemos desde allá.

Foto de la Misión Apollo 8, 24 de Diciembre de 1968.

Foto tomada por el Lunar Reconnaissance Orbiter en 2015.

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Génesis; Capítulo 25

1 Abraham tomó otra mujer, cuyo nombre era Cetura, 

¡Ja, ja, ja, ja! ¿Tomó otra mujer? ¿A los ciento cuantos años? La muerte de Sara no le dolió mucho, la verdad.

2 la cual le dio a luz a Zimram, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y Súa. 

Y pensó Abraham: mira que perdí tiempo con Sara. La verdad, hubiera repoblado la Tierra como Noé si me hubiera encontrado a Ceturia… Cetura primero.

3 Y Jocsán engendró a Seba y a Dedán; e hijos de Dedán fueron Asurim, Letusim y Leumim.
4 E hijos de Madián: Efa, Efer, Hanoc, Abida y Elda. Todos estos fueron hijos de Cetura. 

Me parece estar leyendo El Señor de los Anillos. Espera…

5 Y Abraham dio todo cuanto tenía a Isaac. 

El resto que se joda. En serio, por eso me gustan las constituciones comunistas: «Todos los hijos tienen iguales derechos».

6 Pero a los hijos de sus concubinas dio Abraham dones, y los envió lejos de Isaac su hijo, mientras él vivía, hacia el oriente, a la tierra oriental. 

«Hacia el oriente, a la tierra oriental» Mind-blowing.

7 Y estos fueron los días que vivió Abraham: ciento setenta y cinco años. 

No estaba en el Club de los 240.

8 Y exhaló el espíritu, y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo. 
9 Y lo sepultaron Isaac e Ismael sus hijos en la cueva de Macpela, en la heredad de Efrón hijo de Zohar heteo, que está enfrente de Mamre, 

Al resto de los hijos no le caía muy bien. No sé qué rayos hacía aquí Ismael porque a él no le toca nada tampoco.

10 heredad que compró Abraham de los hijos de Het; allí fue sepultado Abraham, y Sara su mujer. 
11 Y sucedió, después de muerto Abraham, que Dios bendijo a Isaac su hijo; y habitó Isaac junto al pozo del Viviente-que-me- ve. 

Sí, ya sabemos: que se jodan los demás hijos.

12 Estos son los descendientes de Ismael hijo de Abraham, a quien le dio a luz Agar egipcia, sierva de Sara; 
13 estos, pues, son los nombres de los hijos de Ismael, nombrados en el orden de su nacimiento: El primogénito de Ismael, Nebaiot; luego Cedar, Adbeel, Mibsam, 
14 Misma, Duma, Massa, 
15 Hadar, Tema, Jetur, Nafis y Cedema. 

Nombres que, hasta hoy, toman los niños de la región. ¡Dios mío!

16 Estos son los hijos de Ismael, y estos sus nombres, por sus villas y por sus campamentos; doce príncipes por sus familias. 
17 Y estos fueron los años de la vida de Ismael, ciento treinta y siete años; y exhaló el espíritu Ismael, y murió, y fue unido a su pueblo. 

Otro que no estaba en el Club de los 240.

18 Y habitaron desde Havila hasta Shur, que está enfrente de Egipto viniendo a Asiria; y murió en presencia de todos sus hermanos. 

¿Havila? ¡¿Havila?! ¡Compro y pago bien cualquier pedacito de horo de Havila!

19 Estos son los descendientes de Isaac hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, 
20 y era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel arameo de Padan-aram, hermana de Labán arameo. 

Sí, esto me lo preguntaba antes. ¿Qué edad tenía Isaac cuando se casó con Rebecca? Ya veo que cuarenta. ¿En serio esperan que creamos que, en cuarenta años, no había «conocido mujer»? CUalquier adolescente nos dirá que eso es imposible.

21 Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer. 

Pero… ¿cuál es el problema con los elegidos de Dios? ¿Por qué son siempre estériles sus mujeres?

22 Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová; 
23 y le respondió Jehová: 
Dos naciones hay en tu seno, 
Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; 
El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, 
Y el mayor servirá al menor. 

Como decía antes, esta gente no puede parir sin dar a lugar a pueblos completos. No solo eso, el plan de Dios es que uno sea vasallo del otro. Cuando a Dios le da por jugar a las casitas juega en serio.

24 Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre.
25 Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. 
26 Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz. 

ahgggrrrr… Mis disculpas… Tanta gente teniendo hijos a edad avanzada en una época en que un resfriado te podía matar a los 15 años ya me dio sueño.

27 Y crecieron los niños, y Esaú fue diestro en la caza, hombre del campo; pero Jacob era varón quieto, que habitaba en tiendas. 

Mmm… varón quieto que habitaba en tiendas… mmm…

28 Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob. 
29 Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado, 
30 dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto fue llamado su nombre Edom. 
31 Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. 

Otra jugada sucia de un patriarca que debemos tomar como buena. En serio, si la moral saliera de la Biblia… Pero menos mal que no es de ahí de donde sale.

32 Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? 

¡Excelente argumento esgrimido por Esaú! Además podría argumentar que no hay manera de que se le quite la primogenitura, ya que no es una cosa de reconocimientos sino de hecho: nació primero, no hay remedio. ¡Ah! Olvidaba que Dios es todopoderoso…

33 Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. 
34 Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.

¡Genial! La víctima es la culpable. Me suena conocido…

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Génesis; Capítulo 24

1 Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová había bendecido a Abraham en todo. 

Sí, ya sabemos…

2 Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, 

Rarito este Abraham. En serio, parece que era así como se hacían los juramentos entonces.

3 y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito;

Después de todo, el racismo de la Biblia es patente desde el inicio. Como el plan de Dios es masacrar a todos los habitantes de Canaán, no quiere que Isaac tenga familia aquí para que duela menos cuando tengan que matar a sus descendientes después.

4 sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac. 
5 El criado le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a esta tierra. ¿Volveré, pues, tu hijo a la tierra de donde saliste? 

¡Oh, que tontín el criado! ¡Las mujeres no tienen voz ni voto!

6 Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas a mi hijo allá. 
7 Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra; él enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo. 
8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo. 
9 Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y le juró sobre este negocio. 
10 Y el criado tomó diez camellos de los camellos de su señor, y se fue, tomando toda clase de regalos escogidos de su señor; y puesto en camino, llegó a Mesopotamia, a la ciudad de Nacor. 
11 E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto a un pozo de agua, a la hora de la tarde, la hora en que salen las doncellas por agua. 
12 Y dijo: Oh Jehová, Dios de mi señor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi señor Abraham. 
13 He aquí yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua. 
14 Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: Baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber a tus camellos; que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor. 
15 Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca, que había nacido a Betuel, hijo de Milca mujer de Nacor hermano de Abraham, la cual salía con su cántaro sobre su hombro. 
16 Y la doncella era de aspecto muy hermoso, virgen, a la que varón no había conocido; la cual descendió a la fuente, y llenó su cántaro, y se volvía. 

En serio, ese criado tenía buen ojo. Por sobre las ropas de la época, nada sexis, determinó que era virgen.

17 Entonces el criado corrió hacia ella, y dijo: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro. 
18 Ella respondió: Bebe, señor mío; y se dio prisa a bajar su cántaro sobre su mano, y le dio a beber. 
19 Y cuando acabó de darle de beber, dijo: También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber. 

Déjame calcular… diez camellos. Mmm… son unos cuantos cubos de agua los que iba a sacar Rebecca. Parece que la escogieron por ser algo así como Dulcinea, una manceba robusta y «olorosa».

20 Y se dio prisa, y vació su cántaro en la pila, y corrió otra vez al pozo para sacar agua, y sacó para todos sus camellos. 
21 Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber si Jehová había prosperado su viaje, o no. 
22 Y cuando los camellos acabaron de beber, le dio el hombre un pendiente de oro que pesaba medio siclo, y dos brazaletes que pesaban diez, 
23 y dijo: ¿De quién eres hija? Te ruego que me digas: ¿hay en casa de tu padre lugar donde posemos? 
24 Y ella respondió: Soy hija de Betuel hijo de Milca, el cual ella dio a luz a Nacor. 
25 Y añadió: También hay en nuestra casa paja y mucho forraje, y lugar para posar. 
26 El hombre entonces se inclinó, y adoró a Jehová, 
27 y dijo: Bendito sea Jehová, Dios de mi amo Abraham, que no apartó de mi amo su misericordia y su verdad, guiándome Jehová en el camino a casa de los hermanos de mi amo. 
28 Y la doncella corrió, e hizo saber en casa de su madre estas cosas. 
29 Y Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual corrió afuera hacia el hombre, a la fuente. 
30 Y cuando vio el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana, que decía: Así me habló aquel hombre, vino a él; y he aquí que estaba con los camellos junto a la fuente. 

Por el dinero baila… pues, cualquiera.

31 Y le dijo: Ven, bendito de Jehová; ¿por qué estás fuera? He preparado la casa, y el lugar para los camellos. 
32 Entonces el hombre vino a casa, y Labán desató los camellos; y les dio paja y forraje, y agua para lavar los pies de él, y los pies de los hombres que con él venían. 
33 Y le pusieron delante qué comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya dicho mi mensaje. Y él le dijo: Habla. 
34 Entonces dijo: Yo soy criado de Abraham. 
35 Y Jehová ha bendecido mucho a mi amo, y él se ha engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. 
36 Y Sara, mujer de mi amo, dio a luz en su vejez un hijo a mi señor, quien le ha dado a él todo cuanto tiene. 
37 Y mi amo me hizo jurar, diciendo: No tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, en cuya tierra habito; 
38 sino que irás a la casa de mi padre y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo. 
39 Y yo dije: Quizás la mujer no querrá seguirme. 
40 Entonces él me respondió: Jehová, en cuya presencia he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino; y tomarás para mi hijo mujer de mi familia y de la casa de mi padre. 
41 Entonces serás libre de mi juramento, cuando hayas llegado a mi familia; y si no te la dieren, serás libre de mi juramento. 
42 Llegué, pues, hoy a la fuente, y dije: Jehová, Dios de mi señor Abraham, si tú prosperas ahora mi camino por el cual ando, 
43 he aquí yo estoy junto a la fuente de agua; sea, pues, que la doncella que saliere por agua, a la cual dijere: Dame de beber, te ruego, un poco de agua de tu cántaro, 
44 y ella me respondiere: Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua; sea ésta la mujer que destinó Jehová para el hijo de mi señor. 
45 Antes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí Rebeca, que salía con su cántaro sobre su hombro; y descendió a la fuente, y sacó agua; y le dije: te ruego que me des de beber. 
46 Y bajó prontamente su cántaro de encima de sí, y dijo: Bebe, y también a tus camellos daré de beber. Y bebí, y dio también de beber a mis camellos. 
47 Entonces le pregunté, y dije: ¿De quién eres hija? Y ella respondió: Hija de Betuel hijo de Nacor, que le dio a luz Milca. Entonces le puse un pendiente en su nariz, y brazaletes en sus brazos; 
48 y me incliné y adoré a Jehová, y bendije a Jehová Dios de mi señor Abraham, que me había guiado por camino de verdad para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo. 

Como se sabe, desde Adán y Eva y desde Noé, el incesto es el mejor método para crear familias. Aunque, técnicamente son primos…

49 Ahora, pues, si vosotros hacéis misericordia y verdad con mi señor, declarádmelo; y si no, declarádmelo; y me iré a la diestra o a la siniestra. 
50 Entonces Labán y Betuel respondieron y dijeron: De Jehová ha salido esto; no podemos hablarte malo ni bueno. 

Y, además, seguro que hay más de donde salieron esos aretes y esos brazaletes.

51 He ahí Rebeca delante de ti; tómala y vete, y sea mujer del hijo de tu señor, como lo ha dicho Jehová. 
52 Cuando el criado de Abraham oyó sus palabras, se inclinó en tierra ante Jehová. 
53 Y sacó el criado alhajas de plata y alhajas de oro, y vestidos, y dio a Rebeca; también dio cosas preciosas a su hermano y a su madre. 

¡Por ahí vamos!

54 Y comieron y bebieron él y los varones que venían con él, y durmieron; y levantándose de mañana, dijo: Enviadme a mi señor. 
55 Entonces respondieron su hermano y su madre: Espere la doncella con nosotros a lo menos diez días, y después irá. 
56 Y él les dijo: No me detengáis, ya que Jehová ha prosperado mi camino; despachadme para que me vaya a mi señor. 
57 Ellos respondieron entonces: Llamemos a la doncella y preguntémosle. 
58 Y llamaron a Rebeca, y le dijeron: ¿Irás tú con este varón? Y ella respondió: Sí, iré. 

¡Ja, ja, ja, ja, ja! Seguro que la consultaron. ¡Ja, ja, ja, ja, ja! Seguro que sí.

59 Entonces dejaron ir a Rebeca su hermana, y a su nodriza, y al criado de Abraham y a sus hombres. 
60 Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Hermana nuestra, sé madre de millares de millares, y posean tus descendientes la puerta de sus enemigos. 
61 Entonces se levantó Rebeca y sus doncellas, y montaron en los camellos, y siguieron al hombre; y el criado tomó a Rebeca, y se fue. 
62 Y venía Isaac del pozo del Viviente-que-me-ve; porque él habitaba en el Neguev. 
63 Y había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde; y alzando sus ojos miró, y he aquí los camellos que venían. 
64 Rebeca también alzó sus ojos, y vio a Isaac, y descendió del camello; 
65 porque había preguntado al criado: ¿Quién es este varón que viene por el campo hacia nosotros? Y el criado había respondido: Este es mi señor. Ella entonces tomó el velo, y se cubrió. 
66 Entonces el criado contó a Isaac todo lo que había hecho. 
67 Y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer, y la amó; y se consoló Isaac después de la muerte de su madre.

Sabía que no podían terminar sin darle un giro extraño a las cosas. Isaac se consuela de la muerte de su madre «tomando» a una mujer. Lo mínimo que uno imagina, incluso si no quiere pensar mal, es que «tomaba» a su madre también.

¡Dios! ¡Como es de raro este libro!

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Génesis; Capítulo 23

1 Fue la vida de Sara ciento veintisiete años; tantos fueron los años de la vida de Sara. 

Eso pasa a menudo. En la Biblia, quiero decir.

2 Y murió Sara en Quiriat-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán; y vino Abraham a hacer duelo por Sara, y a llorarla. 
3 Y se levantó Abraham de delante de su muerta, y habló a los hijos de Het, diciendo: 
4 Extranjero y forastero soy entre vosotros; dadme propiedad para sepultura entre vosotros, y sepultaré mi muerta de delante de mí. 
5 Y respondieron los hijos de Het a Abraham, y le dijeron: 
6 Oyenos, señor nuestro; eres un príncipe de Dios entre nosotros; en lo mejor de nuestros sepulcros sepulta a tu muerta; ninguno de nosotros te negará su sepulcro, ni te impedirá que entierres tu muerta. 

No sea que Dios abuse de nosotros como ya ha hecho antes, en demostración de que no importa lo que haga Abraham, siempre se castigará a los demás. En serio, me parece que Abraham en la Biblia es como un niño malcriado. Espera…

7 Y Abraham se levantó, y se inclinó al pueblo de aquella tierra, a los hijos de Het, 
8 y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad de que yo sepulte mi muerta de delante de mí, oídme, e interceded por mí con Efrón hijo de Zohar, 
9 para que me dé la cueva de Macpela, que tiene al extremo de su heredad; que por su justo precio me la dé, para posesión de sepultura en medio de vosotros. 
10 Este Efrón estaba entre los hijos de Het; y respondió Efrón heteo a Abraham, en presencia de los hijos de Het, de todos los que entraban por la puerta de su ciudad, diciendo: 
11 No, señor mío, óyeme: te doy la heredad, y te doy también la cueva que está en ella; en presencia de los hijos de mi pueblo te la doy; sepulta tu muerta. 
12 Entonces Abraham se inclinó delante del pueblo de la tierra, 
13 y respondió a Efrón en presencia del pueblo de la tierra, deciendo: Antes, si te place, te ruego que me oigas. Yo daré el precio de la heredad; tómalo de mí, y sepultaré en ella mi muerta. 
14 Respondió Efrón a Abraham, diciéndole: 
15 Señor mío, escúchame: la tierra vale cuatrocientos siclos de plata; ¿qué es esto entre tú y yo? Entierra, pues, tu muerta. 
16 Entonces Abraham se convino con Efrón, y pesó Abraham a Efrón el dinero que dijo, en presencia de los hijos de Het, cuatrocientos siclos de plata, de buena ley entre mercaderes. 
17 Y quedó la heredad de Efrón que estaba en Macpela al oriente de Mamre, la heredad con la cueva que estaba en ella, y todos los árboles que había en la heredad, y en todos sus contornos, 
18 como propiedad de Abraham, en presencia de los hijos de Het y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad. 
19 Después de esto sepultó Abraham a Sara su mujer en la cueva de la heredad de Macpela al oriente de Mamre, que es Hebrón, en la tierra de Canaán. 
20 Y quedó la heredad y la cueva que en ella había, de Abraham, como una posesión para sepultura, recibida de los hijos de Het.

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Génesis; Capítulo 22

1 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 

He aquí una de las tantas contradicciones de la Biblia. ¿Qué necesidad tiene Dios, si es omnisciente (todo lo sabe) de probar a Abraham? ¿Acaso no sabe ya cómo reaccionará? Es un sinsentido.

2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 

Cosa más cruel que esta, la verdad, no se me ocurre.

3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. 
4 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. 
5 Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros. 
6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. 
7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 
8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. 
9 Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. 
10 Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. 
11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 
12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. 

Innecesariamente, como inecesario fue el «sacrificio» de Jesús. Si no hay nada que les haga descreer de la bondad de Dios, esta afición por los sacrificios, en especial los sacrificios humanos, debería asquearles.

13 Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 
14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto. 
15 Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, 
16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 
17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. 

Y dijo Dios: «¡Válgame… yo!»

18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. 
19 Y volvió Abraham a sus siervos, y se levantaron y se fueron juntos a Beerseba; y habitó Abraham en Beerseba. 
20 Aconteció después de estas cosas, que fue dada noticia a Abraham, diciendo: He aquí que también Milca ha dado a luz hijos a Nacor tu hermano: 
21 Uz su primogénito, Buz su hermano, Kemuel padre de Aram, 
22 Quesed, Hazo, Pildas, Jidlaf y Betuel. 
23 Y Betuel fue el padre de Rebeca. Estos son los ocho hijos que dio a luz Milca, de Nacor hermano de Abraham. 
24 Y su concubina, que se llamaba Reúma, dio a luz también a Teba, a Gaham, a Tahas y a Maaca.

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Génesis; Capítulo 21

1 Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como había hablado. 

Teniendo en cuenta los eufemismos biblicos… esto de «visitó» suena sospechoso. Conociendo a Abraham, probablemente cobró por esta «visita».

2 Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho. 
3 Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le dio a luz Sara, Isaac. 
4 Y circuncidó Abraham a su hijo Isaac de ocho días, como Dios le había mandado. 
5 Y era Abraham de cien años cuando nació Isaac su hijo. 
6 Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reir, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo. 
7 Y añadió: ¿Quién dijera a Abraham que Sara habría de dar de mamar a hijos? Pues le he dado un hijo en su vejez. 
8 Y creció el niño, y fue destetado; e hizo Abraham gran banquete el día que fue destetado Isaac. 

Como todos sabemos, esto de que una mujer tenga hijos a los cien años (o por ahí) es común aún en nuestros días.

9 Y vio Sara que el hijo de Agar la egipcia, el cual ésta le había dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac. 
10 Por tanto, dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo. 

Creo que la enseñanza principal de esta historia, y de toda la Biblia, es aprender a echarle la culpa a los demás de todo lo que hagamos nosotros. Es el modus oprandi de Dios, de Abraham, de Sara ahora y de Dios (de nuevo) en el caso de Jesucristo.

11 Este dicho pareció grave en gran manera a Abraham a causa de su hijo. 
12 Entonces dijo Dios a Abraham: No te parezca grave a causa del muchacho y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te será llamada descendencia. 

¡Que se j·$a el bastardo! Aún cuando no es culpa suya…

13 Y también del hijo de la sierva haré una nación, porque es tu descendiente. 
14 Entonces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un odre de agua, y lo dio a Agar, poniéndolo sobre su hombro, y le entregó el muchacho, y la despidió. Y ella salió y anduvo errante por el desierto de Beerseba. 
15 Y le faltó el agua del odre, y echó al muchacho debajo de un arbusto, 
16 y se fue y se sentó enfrente, a distancia de un tiro de arco; porque decía: No veré cuando el muchacho muera. Y cuando ella se sentó enfrente, el muchacho alzó su voz y lloró.
17 Y oyó Dios la voz del muchacho; y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está. 

jajajaja! Vaya Dios omnipotente que necesita que le supliquen para «oir». Jajajaja!

18 Levántate, alza al muchacho, y sostenlo con tu mano, porque yo haré de él una gran nación. 
19 Entonces Dios le abrió los ojos, y vio una fuente de agua; y fue y llenó el odre de agua, y dio de beber al muchacho. 
20 Y Dios estaba con el muchacho; y creció, y habitó en el desierto, y fue tirador de arco. 
21 Y habitó en el desierto de Parán; y su madre le tomó mujer de la tierra de Egipto. 

Su madre le tomó mujer. Rarito el nene.

22 Aconteció en aquel mismo tiempo que habló Abimelec, y Ficol príncipe de su ejército, a Abraham, diciendo: Dios está contigo en todo cuanto haces. 
23 Ahora, pues, júrame aquí por Dios, que no faltarás a mí, ni a mi hijo ni a mi nieto, sino que conforme a la bondad que yo hice contigo, harás tú conmigo, y con la tierra en donde has morado. 
24 Y respondió Abraham: Yo juraré. 
25 Y Abraham reconvino a Abimelec a causa de un pozo de agua, que los siervos de Abimelec le habían quitado. 
26 Y respondió Abimelec: No sé quién haya hecho esto, ni tampoco tú me lo hiciste saber, ni yo lo he oído hasta hoy. 
27 Y tomó Abraham ovejas y vacas, y dio a Abimelec; e hicieron ambos pacto. 
28 Entonces puso Abraham siete corderas del rebaño aparte. 
29 Y dijo Abimelec a Abraham: ¿Qué significan esas siete corderas que has puesto aparte? 
30 Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sirvan de testimonio de que yo cavé este pozo. 
31 Por esto llamó a aquel lugar Beerseba; porque allí juraron ambos. 
32 Así hicieron pacto en Beerseba; y se levantó Abimelec, y Ficol príncipe de su ejército, y volvieron a tierra de los filisteos. 
33 Y plantó Abraham un árbol tamarisco en Beerseba, e invocó allí el nombre de Jehová Dios eterno. 
34 Y moró Abraham en tierra de los filisteos muchos días.

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Génesis; Capítulo 20

1 De allí partió Abraham a la tierra del Neguev, y acampó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar. 
2 Y dijo Abraham de Sara su mujer: Es mi hermana. Y Abimelec rey de Gerar envió y tomó a Sara.

Esto de nuevo… No hay vergüenza Abraham, no hay vergüenza.

3 Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido. 

Y Abimelec dijo «¡Me c*&o en… tí! ¿Por qué permitiste que un hombre ´justo´ como Abraham me engañara de esta manera?»

Hay una vara para Abraham y otra para los demás…

Esta idea de ser los elegidos, a los que se les perdona cualquier crimen cometido «en nombre de Dios», le ha dado bastantes dolores de cabeza a la humanidad.

4 Mas Abimelec no se había llegado a ella, y dijo: Señor, ¿matarás también al inocente? 

Buena pregunta. La respuesta es: sí, ya Dios ha matado inocentes a mansalva. Creo que perdona a Abimelec aquí por demasiado conservador: ¿un «rey» primitivo que no se acuesta con su «esposa» en la primera noche?

¡Ese Abimelec es el más casto de los castos!

5 ¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es mi hermano? con sencillez de mi corazón y con limpieza de mis manos he hecho esto.

Y tiene razón Abimelec, el castigado debería ser Abraham pero, como sabemos, es el niño lindo de Dios y no importa lo que haga, no se le castigará.
 
6 Y le dijo Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases. 

Jajajaja!!! Ya veo de dónde sale eso de los religiosos: lo bueno que pase es obra de Dios, lo malo es culpa mía (o del Diablo si soy tan irresponsable que no puedo asumir mis errores).

7 Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si no la devolvieres, sabe que de cierto morirás tú, y todos los tuyos. 

Para qué seguir revolviéndonos en lo mismo…

8 Entonces Abimelec se levantó de mañana y llamó a todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los oídos de ellos; y temieron los hombres en gran manera. 
9 Después llamó Abimelec a Abraham, y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿En qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan grande pecado? Lo que no debiste hacer has hecho conmigo. 
10 Dijo también Abimelec a Abraham: ¿Qué pensabas, para que hicieses esto? 
11 Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer. 

Cierto, no hay nada como creer en un dios todopoderoso que… bueno, que no puede protegerme.

12 Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y la tomé por mujer.

En el fondo no hice nada malo… no engañé a nadie, solo iba a provocar que pecaras y que Dios te asesinara… nada más.
 
13 Y cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú harás conmigo, que en todos los lugares adonde lleguemos, digas de mí: Mi hermano es. 
14 Entonces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos y siervas, y se los dio a Abraham, y le devolvió a Sara su mujer. 

Díganme si este no es el comportamiento de un chulo. Pero bueno, las mujeres no valen nada en la Biblia así que el que a Sara la traten como a una vaca no tiene nada de particular.

15 Y dijo Abimelec: He aquí mi tierra está delante de ti; habita donde bien te parezca. 
16 Y a Sara dijo: He aquí he dado mil monedas de plata a tu hermano; mira que él te es como un velo para los ojos de todos los que están contigo, y para con todos; así fue vindicada.

¿Vindicada? ¿Por Abimelec? ¡Pero si el que obró mal fue Yarini!

En fin, grandes enseñanzas morales de la Biblia: siempre que puedas usa a tu esposa como carnada para obtener beneficios.
 
17 Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos. 
18 Porque Jehová había cerrado completamente toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham.

Supongo que esto es lo de pagar justos por pecadores, pero no en el sentido de pagar malos y buenos todos a una, pagan los justos y los otros viven la buena vida.

A decir verdad, así es la vida.

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«Jesús tiene tanta suerte de tenernos»

«Entonces, aquí fue donde nuestro movimiento apareció y por fin comprendió, correctamente, la Biblia»

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Este blog no está muerto

Solo estoy ocupado…

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