Génesis; Capítulo 8

 

1 Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él enel arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.

¿Con un viento?

No podía evaporarlas y dejarlas en el cielo, donde se supone que están las aguas.

2 Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida.

No entiendo esta lógica… hago pasar un viento para disminuir las aguas ¿y después hago que deje de llover?

3 Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días.
4 Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat.

Finalmente no andaba Noé por Sudamérica. Supongo que encontrarse con un Guanaco o una Llama hubiera sido muy confuso para él.

5 Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes.

Mmm… teniendo en cuenta que el Monte Ararat (5165 msnm) es mucho más pequeño que el Monte Everest (8.848 msnm) y que, por lo menos, tres picos más en el Himalaya, las cimas de los montes ya estaban descubiertas mucho antes de que el arca tocara suelo en el Ararat.

Claro que todos sabemos que todas esas montañas no existían todavía pues los pastores de ovejas que escribieron este libro no las conocían. Si ellos no las conocían debe ser que no existían.

6 Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho,
7 y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra.

Sobre toda la tierra?
¡Tremendo rango el de ese cuervo!

8 Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra.
9 Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió a él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo en el arca.
10 Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca.
11 Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra.

???

Después de 200 días (más o menos) bajo el agua creo que solo las algas sobreviven. Sobre todo por la salinidad.

12 Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más a él.
13 Y sucedió que en el año seiscientos uno de Noé, en el mes primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba seca.
14 Y en el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se secó la tierra.
15 Entonces habló Dios a Noé, diciendo:
16 Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo.
17 Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra.

«Pero deja a los leones herbívoros dentro»

18 Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos con él.
19 Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca.

Excepto los que Noé y su familia se comieron… y los que se comieron los leones herbívoros y otras especies no agresivas.

20 Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.

Claro, es hora de desperdiciar comida que, después de todo, hay en abundancia.

Noé y su familia están muertos en una semana. Lo siento, pero están muertos.

21 Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho.

El olor a carne quemada le agrada a Dios. Después critican a las gentes a las que se le quema la carne en la sartén: ¡solo están intentando agradar a Dios!

«No destruiré la tierra nuevamente, aunque sea tan divertido»

22 Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.

Lástima que la Ciencia contradiga a Dios y diga que, mucho antes de que la Tierra desaparezca, ya será inhabitable.

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Génesis; Capítulo 7

1 Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.
2 De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra.

¡Siete parejas! Por suerte la mayoría de los animales no son limpios. Aunque… como Dios no había dado las leyes todavía, eso de «animales limpios» debió sonarle chino a Noé.
Queda impícito que seis parejas de animales limpios eran para la alimentación de Noé y su familia.
Por suerte los leones herbívoros no son limpios.

3 También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra.
4 Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice.

Excepto a los peces y otros animales marinos… que técnicamente no están sobre la faz de la tierra… emergida.

5 E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová.

Y no le alcanzó el arca para meter todo aquello.

6 Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra.

Y el reuma lo tenía que no se podía mover.

7 Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos.
8 De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra,
9 de dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como mandó Dios a Noé.
10 Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra.
11 El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas,

Recordar que en el cielo lo que hay es agua.

12 y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.
13 En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca;
14 ellos, y todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales domesticados según sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, y todo pájaro de toda especie.

Un momento… ¿aves y pájaros?

15 Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida.
16 Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta.

¿Por qué? ¿No era Noé lo suficientemente inteligente para diseñar una puerta que cerrara por dentro? Ojalá Jehová abra la puerta cuando haya que salir que si no…

17 Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra.
18 Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas.

Y Noé fue a dar a Sudamérica…

19 Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos.

Ya sabe, como 8.848 metros por encima del nivel del mar. Hoy en día no hay tanta agua como para lograr este milagro. Es sabido que la Tierra tiene un salidero y que por eso hoy hay menos agua.

20 Quince codos más alto subieron las aguas, después que fueron cubiertos los montes.

Ya… ya…

21 Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre.
22 Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió.

23 Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca.
24 Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días.

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Génesis; Capítulo 6

1 Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas,
2 que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.

Okey, Okey… «los hijos de Dios» y «las hijas de los hombres».

Dos conclusiones interesantes: No hay mujeres en el cielo (Lo siento católicos pero ni la(s) vírgen(es) María(s) ni ninguna Santa está en el cielo); «los hijos de Dios» quienes sean, pueden «conocer» ;-D a las mujeres como las «conocería» cualquier hijo de vecino… o sea, cualquier hombre.

Además… ¿quiénes son los hijos de Dios? Esto contradice directamente aquello de «Este es mi hijo unigénito». Pero no es que Dios se diga y se desdiga… o se arrepienta.

3 Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.

«Y bueno… ciento veinte porque me parece un número lindo, ya sabes, cuatro veces 30. Lástima que casi nadie pasará de los 80…»

También: «Ufff! ¡Pero qué feos todos esos viejos! Es más, en cuanto se pongan viejos y feos, ¡que se mueran!»

4 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.

Y de ahí todos esos esqueletos de gigantes que se han encontrado en el registro fósil. ¿Qué? ¿Que son dinosaurios?

Bueno, nadie dijo que eran gigantes antropomorfos…

5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.

Y lo vio Dios ahora porque antes no era omnisciente…

6 Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.

Demuestra Dios su perfección «arrepintiéndose».

7 Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.

¡Wow! Pero… «Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra»… ¿también vio que la maldad de la bestia (mis disculpas Bella), el reptil y el ave (los peces y demás animales acuáticos no. Es conocimiento popular que son incapaces de hacer daño alguno. ¿De acuerdo Tiburoncín?) era mucha en la tierra?

Aparentemente a Dios le encanta matar inocentes.

¡Ah! Y se arrepiente de nuevo.

8 Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.

Y no dice por qué.

9 Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.
10 Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.
11 Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia.

Mis disculpas, pero eso es lo que pasa cuando uno «diseña» leones herbívoros.

12 Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.

???!!!

Toda carne menos Noé.

13 Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.

«Hay mucha violencia, déjame aumentarla que seguro así se acaba.»

14 Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.
15 Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura.
16 Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.
17 Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.
18 Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.
19 Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán.
20 De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida.

«Y no dejes espacio en el arca para las toneladas de comida que harán falta para todos los animales. Y pondrás los leones al lado de las zebras que, a fin de cuentas, son herbívoros»

21 Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo, y servirá de sustento para ti y para ellos.

Pues no… calculen el tamaño del arca y verán que no caben los animales y alimento para 40 días de lluvia más 150 (190 en total) que duró la tierra anegada.

22 Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.

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Génesis; Capítulo 5

1 Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.
2 Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados.

Uff…! pero… «varón y hembra los creó (…) y llamó el nombre de ello Adán». ¿Qué me dicen los literalistas? De pronto Adán no es un hombre sino un «ellos», un grupo, una tribu.

Eso tiene mucho más sentido pero, al mismo tiempo, desbarata todo el relato (en interpretación literalista) de los cuatro libros anteriores y los convierte en una alegoría y no en un recuento de un hecho real.

Ya esa parte de que los bendijo… en realidad los maldijo.

3 Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.
4 Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas.

930 años vivió Adán

5 Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta años; y murió.
6 Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós.
7 Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos siete años, y engendró hijos e hijas.
8 Y fueron todos los días de Set novecientos doce años; y murió.
9 Vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán.
10 Y vivió Enós, después que engendró a Cainán, ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas.
11 Y fueron todos los días de Enós novecientos cinco años; y murió.
12 Vivió Cainán setenta años, y engendró a Mahalaleel.
13 Y vivió Cainán, después que engendró a Mahalaleel, ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas.
14 Y fueron todos los días de Cainán novecientos diez años; y murió.
15 Vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared.
16 Y vivió Mahalaleel, después que engendró a Jared, ochocientos treinta años, y engendró hijos e hijas.
17 Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y cinco años; y murió.
18 Vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc.
19 Y vivió Jared, después que engendró a Enoc, ochocientos años, y engendró hijos e hijas.
20 Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos años; y murió.
21 Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén.
22 Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas.
23 Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años.
24 Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.
25 Vivió Matusalén ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec.
26 Y vivió Matusalén, después que engendró a Lamec, setecientos ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas.
27 Fueron, pues, todos los días de Matusalén novecientos sesenta y nueve años; y murió.
28 Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo;
29 y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo.

Ah porque… Jehová maldijo a la tierra, no a nosotros… Y sí, Noé «aliviará nuestras obras»… será testigo del genocidio de Dios.

30 Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas.
31 Y fueron todos los días de Lamec setecientos setenta y siete años; y murió.
32 Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, a Cam y a Jafet.

Todo este pedazo de patriarcas centenarios (casi milenarios) solo sirve para establecer la falacia de que «todo era mejor antes» y que Noé es descendiente de Adán. Pero bueno, ni siquiera eso había que hacerlo si se asume que Adán fue el primer hombre, cosa negada o, por lo menos, difuminada en 1 y 2.

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Génesis; Capítulo 4

1 Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.
2 Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra.

Comienzan a ver ya el conflito ¿eh?

Como vimos en el Capítulo 3, los hebreos eran pastores y los pastores siempre han despreciado a los agricultores. Esto era así hace miles de años y es así hoy (en lugares como Nueva Guinea, por ejemplo).

3 Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová.
4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda;
5 pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.

He aquí la cosa: en un libro escrito por pastores, Dios no puede favorecer a otros que a los pastores.

6 Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?
7 Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.

Al final, ¡házte pastor y ya! ¡No seas asqueroso cumpliendo con la maldición que le tiré a Adán!

Nótese además como para un hombre «su deseo» es suyo, pero para una mujer «su deseo será para su marido».

Podemos concluir que todo lo que haga una mujer es, en realidad, responsabilidad del hombre. Veamos a cuántos machistas les cuadra esta idea.

8 Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.
9 Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?
10 Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.

Y yo no evité esto porque… bueno, estaba en el baño.

11 Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano.
12 Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra.

¡Qué manía la de Dios de repartir castigos por cosas que son su culpa!

13 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado.
14 He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará.
15 Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara.

Este… pero… quién lo va a hallar? Hasta ahora conocemos que hay en el mundo cuatro personas (tres si quitamos a Abel).

16 Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén.
17 Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc.

«Conocer» en la Biblia significa tener relaciones sexuales. A ver… obviamente ya hay más gente… o sea… todos son familia y eso… «conoció Caín a su hermana» hubiera estado más claro.

Aunque ya el conteo se va al suelo y nadie sabe cuánta gente hay en el mundo o quién es familia de quien (en realidad todos son familia).

18 Y a Enoc le nació Irad, e Irad engendró a Mehujael, y Mehujael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec.
19 Y Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de la una fue Ada, y el nombre de la otra, Zila.
20 Y Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los que habitan en tiendas y crían ganados.
21 Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta.
22 Y Zila también dio a luz a Tubal-caín, artífice de toda obra de bronce y de hierro; y la hermana de Tubal-caín fue Naama.
23 Y dijo Lamec a sus mujeres:
Ada y Zila, oíd mi voz;
Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho:
Que un varón mataré por mi herida,
Y un joven por mi golpe.
24 Si siete veces será vengado Caín,
Lamec en verdad setenta veces siete lo será.

Ni idea acerca de qué están hablando aquí.

25 Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín.

Este es un tema recurrente en la Biblia, lo vemos de nuevo en Job cuando Dios «restituye» a la familia da Job dándole otra familia a cambio de la que el mismo masacró.

La cosa es esta: ¿por qué un ser omnipotente no puede restablecer a las personas de verdad en vez de sustituirlas por otra?

El problema es que para los pastores que escribieron este libro, hace miles de años, la muerte era definitiva. Una vez que morías no había resurrección, ni siquiera Dios podía obrar este milagro. Contrástese con la promesa de los cristianos.

26 Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.

Un momento… ¿hasta ahora nadie adoraba a Dios?

¡Nice!

;-D

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Génesis; Capítulo 3

 

1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

Poniendo a parte que la serpiente habla y que eso convierte a esta historia en una fábula, la serpiente no mintió, estrictamente hablando. En ninguna parte se dice que los humanos eran inmortales (de hecho queda implícito que no al evitar, más adelante, que comieran del «arbol de la vida»), así que, realmente no morirían si comían del árbol del bien y del mal y, además, les serían «abiertos los ojos». Todo cierto.

Además, Dios no dijo a la mujer que no comiera del árbol sino al hombre… Ella no incumplía con nada al comer del árbol. De hecho, ¡en todo esto la mujer no tiene culpa o pecado alguno!

6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.

Tal y como dijo la serpiente: no murieron, sencillamente supieron. Ahora, ¿por qué sentirse avergonzados de la desnudez? Eso escapa a mi comprensión. Los niños no se avergüenzan de la desnudez, es solo a través de años de inculcarles prejucios que lo hacen.

8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.
11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?

Y dijo el hombre: «¡Ah vamos Dios! ¡Lo sabes todo (eres omnisciente)! ¿Por qué me preguntas eso?»

12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.

Adán, el primer chivato.

13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

Eva, la segunda chivata. Aquí vemos cómo la autoridad hace que la gente se autoincrimine. Como dije en el comentario al versículo 5, no hay culpa o desobediencia en la mujer.

14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.

Pero… ¿Por qué? ¿Por decir la verdad? No es que haya insistido constantemente en que la mujer comiera del árbol. Solo dijo: «Dios les hizo un cuento».

15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.

O en un brazo, o en una pierna, o… bueno, donde puedas morderle cuando te moleste y entre en tu hábitat, si no entra, no lo muerdas.

16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.

De nuevo ¿cuál es el crimen de la mujer? ¿por qué este ensañamiento?

17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

O sea… la culpa de Adán no es la desobediencia a Dios… es obedecer a la mujer. Tomen nota hombres abusivos. También, ¿qué culpa tienen la tierra y los leones herbívoros de lo que hizo el hombre? Dios parece que reparte castigos a mansalva.

Este… yo no como con dolor, de hecho me gusta comer. ¿Alguien (que no esté enfermo) come con dolor?

¿Alguien?

18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.

En general la gente no siembra espinos y cardos, por lo menos no para comer.

A ver, este versículo es, igual que la historia de Abel y Caín, para denigrar a los agricultores ya que los hebreos eran un pueblo de pastores. Por alguna razón, los pastores siempre han despreciado a los agricultores. No sé… debe ser que la carne es más sabrosa que la malanga.

19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

Y… ¿a dónde se supone que «vuelva» la mujer? Al morir ¿se convierten en costillas?

20 Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.

Espera, espera… ¿le van a cambiar el nombre a la mujer a cada rato? Varona, Eva… ¡¿cómo se llama?!

21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.

Siendo todopoderoso… pordía haberles dado algo mejor.

22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.

¿Como nosotros?

¡¿Nosotros?!

23 Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.
24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

Completamente inecesario ya que podía desaparecer el huerto o, sencillamente, hacerlo inaccesible de cualquier forma «chic». Aunque, para la mente afiebrada de un pastor de hace miles de años todo esto tiene total sentido.

Querubines con espadas en llamas. ¡Wow! Me imagino eso en un concierto de Rock: ¡épico!

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Génesis; Capítulo 2

1 Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.

¿Ejército? ¡¿Ejército?! ¡Ojalá esto quiera decir «numeroso», o algo así!

2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.

 

Dios estaba cansado… aparentemente su omnipotencia no está por encima del cansancio.

3 Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Y miró Dios a la Luna y vio que había cambiado de fase y dijo Dios: «Sea la semana de siete días, por las fases de la Luna»

4 Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos,
5 y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra,
6 sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra.

Y uno se pregunta, si sabían cómo funcionaba el ciclo del agua en la Tierra, ¿por qué había que inventarse eso de que «Dios aún no había hecho llover»?

7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Pero… ¿fue el día ocho (cinco)? Supongo que sea que regresamos en el tiempo al día seis (tres).

8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado.

Mmm… ¿no se había creado al hombre y a la mujer, en el sexto día, al mismo tiempo?

9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.

¿No había creado ya todas las plantas?
Mi cabeza me duele…

10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos.
11 El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro;
12 y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice.

Pero no era como el oro de otros lados que era malo…

¡Compro y pago bien cualquier pedacito de oro de Havila!

13 El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus.
14 Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.
15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.

Mmm… y… ¿exactamente para qué hacía falta «labrarlo y guardarlo»?
Sería para que los leones no se comieran los árboles del huerto. Sí, debe haber sido para eso.

16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;
17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Y el hombre le dijo a Dios: «Ven acá asere, ¿por qué lo pusiste en el medio del huerto si no quieres que lo pruebe? ¿O es que en realidad sí quieres que coma de él porque de eso depende todo tu plan?»

18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.

¡Bufff! ¡Ayuda idónea! Cualquiera que esté o haya estado casado alguna vez sabe que esto es falso… Ayuda idónea…

Además, se puede ver el machismo rechinante de la Biblia (disculpable porque la escribieron gentes que pastoreaban ovejas hace miles de años): la mujer es siempre secundaria al hombre.

19 Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.

Por eso en todos los idiomas, todos los animales se llaman igual (sé que van a hablar de Babel después pero… ¡qué más da!)

20 Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él.

Adán miró con lascivia a una cabra pero Dios le dijo: «¡Ni pienses en meter tu cosa ahí!»
Había también una chimpancé muy bonita…

21 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.

Pero… ¿por qué? ¿por qué no tomó otro bulto de tierra y creó a la mujer? ¿Se le había acabado el suministro de «aliento vital»?

No, no fue por eso: hay que reforzar la idea de que la mujer es secundaria, solo una parte de alguien más perfecto. Las mujeres no son realmente personas completas: dependen del hombre hasta para pensar.

22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.

Y dijo Adán: «¡Mjhé! La cabra me gustaba más.»

23 Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.
24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
25 Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.

¿De qué había que avergonzarse?
Yo no me avergüenzo de estar desnudo com mi mujer… y no somos los únicos en el mundo. Y si fueramos los únicos en el mundo ¿de qué avergonzarse?

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Génesis; Capítulo 1

1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.

Interesante notar que hay luz sin existir, todavía, el sol. Claramente puede referirse a la luz de otras strellas. Como sea, es un mito de creación y no tiene que ser exacto, científicamente hablando.

4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.
5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.

Aquí sí que no hay excusa: «Se denomina día (del latín dies) al lapso que tarda la Tierra desde que el Sol está en el punto más alto sobre el horizonte hasta que vuelve a estarlo. [Wikipedia]»

Si no hay Sol, no hay «día».

6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.
7 E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.
8 Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

Entonces… ¿en el cielo lo que hay es agua?
También, otro «día» sin Sol…

9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.
10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.

???!!!

11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
12 Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.
13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero.

Otro «día» sin Sol y plantas haciendo fotosíntesis… sin Sol.

14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,
15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.
17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra,
18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.

¡Hasta que al fin, el Sol! Este pasaje es bastante confuso pues, inicialmente, uno piensa que las «lumbreras en la expansión de los cielos» que sirven «de señales para las estaciones» eran las estrellas, pero luego «hizo también las estrellas» te deja sin saber qué pensar. Ojo, aquí la Luna tiene luz propia.

19 Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.

Técnicamente el primer día: es el único donde ha habido Sol.

20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
22 Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.

Es una coincidencia interesante que la Ciencia crea que la vida se originó en el mar. Claro que, desde el momento en que las aguas producen «aves que vuelen sobre la tierra» ya se vuelve incomprensible e increíble. Hay que recordad que quien escribió esto andaba pastoreando ovejas por ahí.

«Grandes mounstros marinos»… es difícil saber a qué se refieren aquí. Puede ser a las Ballenas, o el Monstruo del lago Ness… ¡quién sabe!

23 Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

Segundo día.

24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.

Bestias, serpientes y animales… tres cosas diferentes. 😉

25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

Ganado diferente de animales. Esto es para los que maltratan al ganado ¿eh? La Biblia dice que no son animales, son «otra cosa», no se les puede tratar «como a animales».

26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

El uso del plural es confuso. Hasta ahora solo se había hablado de Dios, ahora de «nosotros». ¿Quién son esos que son «conforme a nuestra semejanza»? Por fin, ¿esto es monoteísmo o politeísmo?

Pueden decirme que es un «problema de traducción», pero los cristianos defienden que la Biblia es perfecta y que resiste bien a cualquier traducción… O es así o no es así.

27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Ojo, aquí ya está creada la mujer.

28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

¡Ah! ¡Qué tierno esto de sojuzgar la tierra! Los humanos lo hemos intentado, sojuzgar la tierra. Solo que no se deja la muy rebelde…

29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.

Y se toparon con un hongo venenoso y se acabó la Historia de la Humanidad.

30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.

Naturalmente los animales carnívoros, en esta época comían yerba, con esos sistemas digestivos hechos para procesar carne, seguro que les era muy fácil.

31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

Tercer día.

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Todavía hay tiempo, «No comments!» y gallinas anarquistas

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¡Gracias!

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